Hello there!!! ¿Me extrañaron?
Pues pasó la Navidad, el Año Nuevo y una semana y media de descanso que, si bien no fue ideal, ayudó bastante.
Se queda atrás un año de tropiezos, silencios incómodos, transición y pleitos, pero también de evolución, victorias, aprendizaje, sueños en progreso, historias en papel, reencuentros, familia, amistad y mucho amor. Así que, puedo decir con seguridad que fue un buen año.
Un romance que va viento en popa.
Amistades que se consolidan cada vez más.
Un familia increíble.
Rostros del pasado que ya se extrañaban.
Un Shine muy condecorado.
Guiones terminados.
Guiones empezando.
Cómics alucinantes.
Varios kilos menos.
Varias experiencias más.
Nuevas metas.
Sueños que comienzan a cristalizarse.
Si bien no estoy exactamente donde me hubiera gustado, las cosas se ven bastante claras desde aquí, pues hace un par de años, empecé enero con una reencontrada actitud Zen (que me parece que a la fecha mantengo); pero en esta ocasión, al relax mental se integra el factor “Make it Happen”, y es ahí donde tengo puesta la mira; hay que concretar y pienso dejar la piel en el intento.
Doce uvas muy bien escogidas, muy dedicadas; propósitos puntuales que forman parte de mi plan maquiavélico para adueñarme de este año (muajaja), y como dijera la canción: “y no sé si nací para correr, pero quizá si que nací para apostar”… vamos a darle con todo.
Mil gracias a todos los que formaron parte de mi vida este año; gracias por ser, por estar, por brindarme tanto. Para ustedes sólo tengo bendiciones, magia y muchos buenos deseos. Espero que este nuevo ciclo esté lleno de sorpresas, retos, éxitos y mucha salud para gozar de los frutos cosechados. No dejen de soñar, que estoy seguro algo grandioso les espera.
Algo tiene este 2008 que me entusiasma demasiado. ¡A volar se ha dicho!
SHINY NEW YEAR!