07 octubre 2013

Y recordar.

Pierde el camino, pero nunca a ti mismo.

Sube y vive. Despégate de cada noción familiar que creas conveniente y comienza de nuevo cuando tengas que hacerlo.

Pierde. Sufre. Cambia si es necesario... Pero no te pierdas a ti mismo.

Busca espacios confinados, escondidos de la memoria y deja vestigios de tu ser. Háblate en clave, redacta tus propios códigos de literatura Danbrownsiana. 

Escoge lugares del mundo para dejarte pistas que te recuerden, más allá de lo que hayas decidido, quién eres en realidad.

Y cuando el corazón te reclame a gritos silenciosos, cuando la vida tenga cara de querer rebasarte otra vez, cierra los ojos y permite que el viento te susurre un mapa etéreo. Llega de noche a aquel jardín olvidado, lee el mensaje que te dejaste escrito con sangre de tus nudillos y date oportunidad de recordarte otra vez.

Olvídate del mundo, pero no te olvides de ti.

Jamás.



31 julio 2013

XXXV

Ya sé, ya sé. Han pasado casi cuatro semanas pero qué más da. No quería que terminara el mes sin decir algo al respecto del pasado 6 de julio.

Y ultimadapinchemadremente, es mi blog desierto y escribo lo que yo quiera ¿no? n_n

Una vez hecha la aclaración, hagamos la nota.

*se aclara la garganta*

¡Ya cumplí 35 años!

*le tiemblan las corvas*

Wow. El número ya empieza a sonar grande; creo que yo también. Pero francamente ha sido un camino lleno de aventuras y gente maravillosa. Puede que me pesen un poquito los años, pero por Dios que no me pesa la vida.

Ha sido muy, muy buena.

Y me quiero hacer un regalo. No me voy a torturar con reflexiones, ni con planes, ni a seguirme mareando con palabras que no suceden. Sí, quería hacer una entrada por mi cumpleaños... pero sólo para poder decir GRACIAS.

A la vida, a Dios, a mis padres, a mi hermosa compañera y cómplice de vida, a los cómics, a mis amigos, a mis historias, a mi mánager, al sentido del humor, a los que me leen, a los que ya no, a lo que pasó, a lo que pasa, a lo que pasará. A mí.

Eso era todo. Y en serio que sigo convencido de que lo mejor está por suceder.

HAPPY BIRTHDAY TO ME!



19 mayo 2013

10 years later

Tanta vida.

Qué difícil es poder hacer una retrospectiva justa de la historia habiendo pasado una década. Más complicado aún es no tener un interlocutor con quien poder soltar todos los detalles necesarios para realizar un análisis y a la vez, poderme refugiar en tal conversación.

Volverse adulto es complicado. Mucho. Y más cuando habían tantos sueños y expectativas; cuando éramos tan jóvenes. Niños creyendo ser grandes y convencidos de que podíamos comernos al mundo.

Siendo justos, de cierto modo lo hemos hecho.

Ya se volvió muletilla pero va de nuevo; no, no es queja. En serio que la vida ha sido muy noble y puedo decir que estoy rodeado de muchísimas bendiciones. Pero quien haya pasado por este camino sabrá comprender a la perfección lo mucho que duele ver hacia atrás y recordar todo lo que se te quedó pendiente.

Ese extraño vacío de perder algo que nunca tuviste en realidad. Me parece que le llaman nostalgia.

A veces hago el ejercicio imaginario de preguntarme qué me diría si tuviera oportunidad de cruzar unas palabras con aquel chico de 24 años tan con la cabeza en el aire. Luego me detengo ante una idea más atemorizante y entonces me pregunto que pasaría si fuera al revés.

¿Qué me diría ese chico a mí?

En fin, no llego a ninguna conclusión todavía y me parece que tampoco era el cometido. Simplemente me cansé de tener esta conversación en la soledad del parque lluvioso mientras mi cabeza divagaba. Mejor darle un poco de uso a esta hoja en blanco y seguir en la tarea de recuperar viejos hábitos que tan bien me hacían sentir.

Por cierto, por lo que veo en los stats, ya llevo más entradas en la Citadel de las que tuve el año pasado. No que sea muy complicado, pero al menos es un pequeño logro.

Que la noche los encuentre cobijados y ojalá que todo esté bien de aquel lado, estén donde estén,

Abrazo dominical.

07 mayo 2013

Y volar

Me urge quitarme el disfraz de adulto.

Ponerle pausa a tanta porquería cotidiana y levantarme de esta silla. Guardar en un cajón muy lejano el espejismo de responsabilidad, el estrés y esa hueca necesidad de probar constantemente algo que en el fondo -o no tan en el fondo- ni me va y definitivamente me viene muy poco.

Quiero quitarme el traje de cansancio, de ojos somnolientos, de números y deudas e incrementos salariales. De llegar demasiado cansado como para disfrutar eso por lo que tanto trabajo.

Estoy harto de seguir un sendero en línea recta sólo porque el mundo nos hereda generaciones enteras de miedo a lo lateral.

Ojalá pudiera quitarme este pesar de la cabeza para poder ver otra vez lo que realmente importa e invertirle ahí mis pensamientos.

Y echarme a volar un rato.


29 abril 2013

Otro lunes


Si tuviera que adivinar qué me pasa hoy, podría cortar el párrafo de tajo y resumir todo en una simple palabra.

Hueva.

Sí, parece lógico y por qué no si a fin de cuentas es lunes. Pareciera que no solamente es permisivo si no casi constitucional verse invadido por una pereza monumental al inicio de la semana. Pero no, creo que va más allá de un simple síntoma de godineo inevitable.

Me parece que es un franco hartazgo.

La motivación anda perdida, el interés también. Y francamente hoy me da tan lo mismo el mundo que suspiro con preocupante nostalgia por el incumplimiento apocalíptico que nos viene aquejando estos meses.

Me gustaría decir que es sólo un asunto laboral, o que las pocas horas de sueño me están pasando una atrasada factura; pero la verdad es que no estoy seguro.

Sospecho que el descorazonamiento tiene un motivo más profundo, más añejo. Porque hoy no me veo en casi ningún lugar ni cómodo con ninguna piel. Incluso los momentos de pausa que puedo robarle al día no me dan consuelo por saberlos tan breves.

Y dejo escapar un cansado resoplido al recordarlo mientras lo escribo.

Nada; no es de alarmarse ni hay drama de por medio. Simplemente estoy cansado, agotado de tantas piezas alrededor. Creo que hoy necesito mucho unas vacaciones…

Pero del mundo.

Que les trate bien la semana.

22 abril 2013

Miguel


Fue un fin de semana difícil.

Perdí a un tío muy querido. Alguien que siempre tuvo todo mi cariño y admiración. Y alguien, tristemente, a quien tenía muchos años de no ver.

Y siempre pasa eso ¿no?

Cuando pierdes a alguien tan importante pero que tenías tiempo de no ver, te sientes mal, te sientes tonto, culpable. ¿Si era taaan trascendente por qué dejar que pasen 5 ó 6 años sin siquiera hablarle por teléfono?

¿Por qué dejamos que la vida cotidiana nos absorba tanto? Nos distraemos de lo que realmente importa con una facilidad alarmante.

Vaya, con lo de mi tío estoy más tranquilo. Estoy seguro que él sabía lo mucho que lo quería, así como sé que era recíproco.  Es sólo que este tipo de eventos son un cubetazo de agua fría para recordar que perdemos demasiado el tiempo, que hay gente cuya presencia deberíamos cultivar más.

Y sobre todo, que hay cosas que queremos hacer y que dejar de postergar.

La vida es una y es breve, frágil.

En vida hermano, en vida, dijo el poeta. Vivamos lo mejor que podamos y por Dios… sucedamos.

Que tengan un bonito lunes. Aprovéchenlo.



Y Miguelito… gracias por todo. Siempre te voy a querer.